La emergencia climática impone a las ciudades la urgente responsabilidad de reinventarse, rediseñarse y reconstruirse para aportar soluciones a los grandes problemas que el cambio climático ha generado, no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también social.
El aumento de las temperaturas, la subida del nivel del mar o la erosión por lluvias torrenciales son solo algunos de los desafíos que obligan a repensar las economías y las ciudades. Y ahí es donde se sitúa la ciudad ecosistémica, tal y como plantea el arquitecto y urbanista Juan Palop-Casado en la ponencia titulada ‘La ciudad ecosistémica. Del pasado lineal al futuro circular’, la quinta de las conferencias con prestigiosos urbanistas y arquitectos que está difundiendo el Ayuntamiento de San Fernando con motivo de la celebración en la ciudad del TAC! Festival de Arquitectura Urbana.
Pero el urbanismo ecosistémico no solo enfrenta los retos del cambio climático, sino que también propone soluciones innovadoras basadas en la circularidad, la participación ciudadana y la regeneración del entorno.
Como explica Palop-Casado, el concepto de ciudad ecosistémica está estrechamente ligado a la bioeconomía, que sitúa la sostenibilidad ambiental y social como pilares del desarrollo urbano. Este urbanismo ecosistémico no solo plantea rediseñar las ciudades desde un punto de vista físico, sino que implica que todos los proyectos tienen que ser también proyectos medioambientales y sociales. “Hay que empezar a interpretar las ciudades como espacios vivos, no como espacios inertes”, advierte.




